El pasado 24 de julio fue hallado muerto un ciclista de 20 años de edad que sufrió un grave atropello en una carretera de la localidad cántabra de Cabuérniga (CA-182). Hasta ahí, uno de tantos trágicos sucesos que desgraciadamente ocurren con demasiada frecuencia en las carreteras de nuestro país.
Sin embargo, este suceso ha sido especialmente grave y polémico por varias razones.:
La primera, es que el todoterreno que supuestamente le atropelló no se detuvo para socorrerle, dándose a la fuga y dejándole morir en el mismo lugar de los hechos.
Y en segundo lugar, porque en el vehículo en cuestión circulaban 4 personas, todas ellas mayores de 50 años, y entre los que se encontraba un Concejal de Educación, Cultura, Festejos y Medio Ambiente por el Partido Popular en el Ayuntamiento de Peñamellera Baja (Asturias), Victoriano Vidal Cordera.
El lunes 2 de agosto fue detenido el conductor del vehículo- el edil viajaba como ocupante-, quien ha reconocido que atropelló al ciclista y que no se detuvo para socorrerlo.
Otro ciclista declaró a los agentes de la Guardia Civil que había visto a su compañero tendido en el suelo y que también había visto un todoterreno que se alejaba del lugar, no pudiendo precisar más datos sobre el citado vehículo.
Tras una exhaustiva investigación por parte de los agentes de la Benemérita, fue identificado el vehículo y tras ello a todos sus ocupantes. Una vez el Concejal fue identificado, presentó su dimisión del cargo que ostentaba.
En su defensa el edil hacía por medio de un compañero las siguientes declaraciones: “Las informaciones que están saliendo no se corresponden con la realidad”, “En un primer momento se tiró del vehículo y se quedó allí socorriendo al ciclista”.
De momento, el asunto está en fase de instrucción y el concejal, junto con los otros tres ocupantes del vehículo están imputados por un delito de omisión del deber de socorro.
Sin ánimo de prejuzgar a nadie ni de contribuir a un linchamiento social, nos resultan poco creíbles las declaraciones vertidas por el edil, por varias razones:
1º) En primer término, existe un testigo más o menos presencial de los hechos- el compañero ciclista que vio como se alejaba el todoterreno- que niega el auxilio por parte de ninguno de los implicados.
2º) En segundo lugar, porque ninguno de los ocupantes llamó a los servicios de emergencia para que acudieran al lugar de los hechos- ni tan siquiera de manera anónima-.
3º) Los hechos han sido reconocidos por el propio conductor del vehículo, mientras el edil afirma haberse “tirado” del vehículo sin tener ni una sola magulladura.
4º) Por último, y lo que es más grave, guardaron silencio sobre lo sucedido hasta que casi 10 días más tarde fueron identificados por la Guardia Civil.
Tan acojonante como triste…
Si ya es triste que no se respete a los ciclistas y seamos como hojas de papel en el medio de torbellinos, más triste aún es que tras un atropello no te socorran. Encima con el agravante de ser una autoridad pública, que debía dar ejemplo…
Indignante y deprimente. Que asco da todo.
Un saludo.
Oski.
4 personas en un coche, por la edad que tienen supuestamente adultas; y ninguna tuvo los cojones de afrontar la situacion. Eso si, seguro que los cuatro van a misa frecuentemente y se permiten poner a parir a los jovenes de ahora, que son todos unos gamberros, unos desvergonzados y no respetan nada.
A ver que les cae, una reprimenda, un tiron de orejas, rezar tres padrenuestros por el alma del ciclista y una multa que seguro pueden pagar sin despeinarse.
Que asco.