En el año 2008, según el Instituto Nacional de Toxicología, “El 40% de los conductores que perdieron la vida en accidentes de tráfico dio positivo en alcohol, drogas o psicofármacos”.
Entre septiembre de 2008 y agosto de 2009 se realizaron 731 controles en los referidos a 3.407 conductores en los que se constató que “hasta un 25% de los conductores controlados habían consumido alguna droga antes de sentarse al volante”.
Sin embargo, estos datos deban ser matizados, pues se tomaron en consideración distintos niveles de corte. El dato relativo al 25% se ha establecido sobre la base del nivel de corte analítico, es decir, el nivel que detecta la simple presencia de la sustancia en la saliva, aunque no haya sido consumida justo antes de ponerse al volante.
Se trata de una medida que se viene aplicando en algunos países europeos desde hace algunos años. Se trata de imponer, para las sanciones más graves, como son los grandes excesos de velocidad o la conducción en estado de embriaguez, sanciones en función de nuestros ingresos y patrimonio. En la mayoría de los casos este exceso debe ser impuesto por un Juez, y no por un agente de la autoridad.
Es evidente que la crisis financiera que azota al mundo afecta sensiblemente a nuestro estado de ánimo, lo que también se refleja en nuestra forma de conducir y en nuestros hábitos.
Después de ver las razones que han llevado a la Administración y los resultados estadísticos en los que se han apoyado para impulsar que en nuestras ciudades el límite máximo de velocidad sea de 30 km/h, ahora es momento de exponer los argumentos contrarios a dicha medida, no sin antes enumerar las ciudades pioneras en adoptar dicho límite.
Según los datos que maneja la DGT, el 80% de los accidentes de tráfico se producen en carretera y, sin embargo, el 53% de los accidentes con víctimas (muertos o con lesiones de diversa consideración) se produce en zonas urbanas.
La DGT es el organismo dependiente del Ministerio del Interior que explota los recursos y gestiona los fondos obtenidos para todo lo relativo al tráfico y a la seguridad vial. Son muchas las voces que se han alzado –entre ellas la de Accidente y Tráfico, compuesto por abogados especializados en tráfico- para denunciar la mala gestión que la DGT está llevando a cabo en los últimos años.
Se trata de una noticia que nos ha dejado sorprendidos a todos, por lo irracional y sorprendente y constatamos que lo que no ocurra en EEUU no ocurre en ningún sitio.