Desde el año 2008 las cifras de accidentes y de mortalidad tanto en el colectivo de las motocicletas como de los ciclomotores están descendiendo y a día de hoy lo siguen haciendo y, sin embargo seguimos siendo el colectivo más señalado, como culpables principales de estas fatalidades.
Cuando un turismo tiene un accidente con una moto, los ocupantes del primero tienen un 7% de posibilidades de sufrir alguna lesión y, por contra, los ocupantes de la motocicleta tienen un 98% de padecer algún tipo de lesión.
De hecho, en la Unión Europea los usuarios que circulan en moto sólo representan el 2% del total, pero están presentes en el 17% de los accidentes mortales de tráfico.
En principio, según las cifras de siniestralidad de las motos cabría decir que sí, que somos los conductores más irresponsables que circulan por las carreteras y que, por tanto, nos deben vigilar de cerca y atar corto, como está haciendo la DGT desde hace algún tiempo.
En esta segunda parte vamos a analizar la cumplida respuesta que la Guardia Civil, por medio del portavoz su Asociación Unificada (AUGC), Juan Antonio Delgado, ha dado a las declaraciones que en la mañana de ayer hacía el Ministro del Interior relativas a la huelga de “bolis caídos” que mantiene la Benemérita.
En la mañana de ayer, el Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, presentaba una retaíla de cifras que suponen el balance global de siniestralidad del verano. Lo principal es que en los meses de julio y agosto han fallecido 16 personas menos que en el mismo período del año anterior, lo que supone un descenso del 4,2% en la mortalidad. Las mejores cifras desde 1962.
Desde hace bastantes años las cifras de siniestralidad y sobre todo de mortalidad en lo que respecta a los atropellos son más que preocupantes en España. Es una asignatura pendiente y lleva siéndolo demasiados años.
Mucho se está hablando y escribiendo últimamente sobre lo que han venido a llamar “acoso vial”. Hace pocas semanas el Fiscal de Seguridad Vial, el Sr. Bartolomé Vargas, en una intervención pública sobre las nuevas reformas legales en materia de tráfico ha hecho una peligrosa recomendación, eso sí, en pro de la seguridad vial.
Estos días se está escribiendo mucho acerca de una huelga encubierta de la Guardia Civil o como la vienen llamado “huelga de bolis caídos”. Ante las presiones que están recibiendo por parte del Ministerio de Interior, no son pocas las voces dentro de la propia Benemérita que les están plantando cara con declaraciones claras y contundentes.
Se trata de una medida que se viene aplicando en algunos países europeos desde hace algunos años. Se trata de imponer, para las sanciones más graves, como son los grandes excesos de velocidad o la conducción en estado de embriaguez, sanciones en función de nuestros ingresos y patrimonio. En la mayoría de los casos este exceso debe ser impuesto por un Juez, y no por un agente de la autoridad.